Respuesta rápida: Un cabezal de ducha con filtro reduce el cloro y el óxido, las partículas y los depósitos minerales del agua que llega a tu piel y tu pelo. En zonas de agua dura y clorada, la mayoría de la gente nota una piel que se siente más suave, menos película de cal y menos tirantez o sequedad después de la ducha. No ablanda el agua ni cambia tu piel directamente - cambia lo que’s en el agua que llega a ti. Que merezca la pena depende sobre todo de lo dura y lo clorada que sea tu agua.
Dos cosas del agua corriente normal llegan a tu piel y tu pelo cada día. El cloro, añadido por las compañías de agua para mantener el suministro seguro, es un oxidante fuerte - en una ducha caliente parte de él sale del agua en forma de vapor y el resto entra en contacto con la piel y el pelo[12], y reacciona con la materia orgánica formando subproductos de la desinfección[6][7]. Y los minerales de dureza disueltos (sobre todo calcio y magnesio) en las regiones de agua dura[8][9].
La investigación revisada por pares ha estudiado ambos: hay estudios que asocian una mayor dureza del agua doméstica y la exposición al cloro con cambios en la barrera cutánea[1][2][3], y el agua dura se ha estudiado en relación con la resistencia de la fibra capilar[4][5].
Lo que la gente suele notar es más sencillo: una piel que se siente tirante o seca después de la ducha, un pelo que se ve apagado, y la película de cal en la mampara y los azulejos. Un cabezal de ducha con filtro actúa sobre el lado del agua.


